viernes, 16 de octubre de 2015

La ronca del gamo

Gamo  Los gamos, Dama dama son unos elegantes cérvidos de tamaño medio con un marcado dimorfismo sexual. Su pelaje estival es realmente bonito, de un color pardo bermejo con motas blancas y con una línea blanca en cada costado. En invierno, ya pasado el celo, los gamos cubren sus cuerpos con el pelaje invernal, más críptico, sin motas y de un color pardo. En la región anal muestran un patrón de coloración inconfundible en forma de escudo, mientras que la parte baja de estos mamíferos: patas, vientre, etc. son de color blanco o pardo bastante claro todo el año. Las hembras carecen de cornamenta, pero los machos tienen unas enormes astas palmeadas que recambian en primavera.


 La ronca


Gamo roncando  Llegado el mes de octubre, al principio del otoño, se produce el celo en esta especie tan típica en los bosques mediterráneos, lo más llamativo de esta época del año en estos esbeltos ungulados es la ronca. Esto es, el grave sonido a modo de bramido que emiten los machos durante el cortejo de las hembras, también son frecuentes las carreras, sobresaltos y encontronazos en este tiempo de amores montaraces. Al roncar, los gamos abren la boca a la vez que estiran el cuello quedando muy prominente la nuez o laringe, el órgano clave en este espectacular fenómeno natural. Cuanto más frecuente es el ronquido, mayor resulta el éxito reproductivo logrado por el macho, este éxito se mide por el número de hembras a las que fecunda, ya que se trata de una especie polígama.Manada de gamos En mucha menor medida también destaca en los machos la exhibición de su peludo pene y los fuertes olores a orina con los que marcan su territorio no sólo para atraer a las hembras, sino también para ahuyentar a otros machos. En los gamos se observa que el comportamiento reproductivo es variable y pueden recurrir tanto a la estrategia de los harenes de hembras que el macho debe proteger frente a los competidores, como a la de lek, esto es, un área de interés para las manadas de hembras donde se concentran varios machos marcando territorio en cortas distancias, roncando y exhibiendo su poderío.Gamo hembra Gracias a esta estrategia las hembras pueden elegir el macho que más les interesa para aparearse. El lek funciona un poco a modo de escaparate. En este mes las manadas de gamos incluyen machos, hembras y juveniles, sin duda se trata del mejor momento para observar la especie, aprovechando también que se muestran poco esquivos ante los humanos.


Gamos en la dehesa   Por último, comentar que se trata de uno de esos curiosos animales que sin duda hubiese extinguido nuestra especie de no ser por su interés cinegético, la salvación de la especie al parecer se produjo en los lejanos tiempos del imperio romano, en fin una más de esas extrañas contradicciones que nos depara la vida a medida que la conocemos mejor.


  Un saludo

martes, 29 de septiembre de 2015

En Marte no hay vida, pero la NASA sigue buscándola.

Molinos de viento  Hemos empezado la semana con el notición de que en Marte hay agua salada y que esta fluye de modo intermitente por su superficie, sin duda se trata de un notable descubrimiento y es un gran avance para el conocimiento de la geología de ese planeta. Bien, pues tras explicar en detalle todo esto, la NASA vuelve a insistir con lo que lleva insistiendo los últimos años. Esto es, la posibilidad de que haya vida asociada a estas corrientes de agua. El problema es el seguidismo porque realmente no hay pruebas de ningún tipo y de hecho la NASA sólo dice que hay que seguir trabajando en esta búsqueda, mientras que muchos medios se dedican literalmente a elucubrar por lo que no vamos a mencionarlos aquí, pero bueno la agencia espacial norteamericana lleva décadas con esta estrategia, hay que reconocer que no es algo nuevo para ellos. En cualquier caso, salta a la vista que todo este impresionante despliegue mediático es para lograr financiación para nuevos viajes y proyectos en el planeta rojo. Claro, justificar el gasto del contribuyente es clave. No se le puede decir a los ciudadanos norteamericanos que hay que gastarse una millonada de dinero público para saber si hace 4000 millones de años hubo vida en Marte, eso si acaso justificaría una pequeña partida presupuestaria. De lo que se trata es de saber si ahora mismo se pueda encontrar, porque si se descubre, aunque sólo se trate de microorganismos extremófilos las ventajas para el país serían enormes... de eso se trata y es lo que están intentando "vender" hábilmente. Se trata de llevar astronautas hasta allá con todo lo que eso implique. Sin embargo, mientras no se demuestre lo contrario en Marte no hay vida. Mejor que nos ocupemos de cuidar la que tenemos en el planeta azul y no acabemos como Don Quijote, peleando con molinos de viento.


  Un saludo 


Referencias:





(Sept. 28, 2015 15-195)

miércoles, 26 de agosto de 2015

La constricción durante el abrazo mortal de las serpientes, no mata por asfixia.

Conejos descansando  Hace algún tiempo pude comprobar en campo abierto, durante una breve excursión, cómo una serpiente capturaba un gazapo en su conejera. Mientras caminaba hacia la laguna temporal a la que me dirigía a observar aves acuáticas, especialmente fumarel cariblanco, sin querer asusté a unos pequeños conejos que se escondían entre el seco matorral. Ya era media tarde, y el calor aun se sentía bastante fuerte. Los gazapos, por el miedo que les causé involuntariamente, se dirigieron a toda velocidad a sus guaridas, en una de las cuales resulta que se había escondido un poderoso depredador del bosque y matorral mediterráneo al que no se le presta la suficiente atención, probablemente debido a sus hábitos esquivos, una culebra bastarda (Malpolon monspessulanus). Digamos que el conejito prácticamente se metió el sólo en la boca de su cazador, la táctica de acechar da muy buenos resultados a estos poderosos reptiles. Pude oír los últimos grititos del infortunado lagomorfo mientras observaba cómo estrujaba con su alargado cuerpo a su víctima mientras la dejaba sin vida. Después me fui a ver las aves como tenía programado y a la vuelta volví a pasar por el lugar en el que se produjo la captura. Allí estaba, bien desparramada, mediría un par de metros de longitud, estaba a la sombra de un arbolito engullendo lentamente el conejo, desencajando la mandíbula para poder tragárselo. Me miraba como diciendo, sino me vas a comer sigo comiendo, porque en ese momento el reptil estaba completamente expuesto e indefenso. El caso es que como me gusta dejar tranquilos a los animales en su hábitat, tan sólo le saqué unas fotos de baja calidad con el móvil, eso si, y me volví a casa fascinado.
  El modo mediante el que estos ofidios matan a sus presas es inoculándoles veneno con los colmillos posteriores (opistoglifos). Sin embargo, ante una presa tan grande como el conejo eso es insuficiente y además tienen que sujetarla fuertemente rodeándola con su cuerpo, aunque sin recurrir a la constricción, en contra de lo que pueda parecer a simple vista como si hacen algunas especies que emplean las dos técnicas de caza, variando en función de la presa. Esto de la constricción lo comento porque curiosamente, no funciona como parece porque las presas capturadas por constricción no mueren por rotura de huesos o por asfixia, sino porque la serpiente mediante su abrazo mortal corta la circulación sanguínea. La muerte así es bastante rápida, esto ha sido comprobado y medido claramente en diferentes experimentos en las últimas décadas por diferentes herpetólogos. En uno de los últimos trabajos sobre el tema se han utilizado corredoras negras (Coluber constrictor) y ratas a las que se les colocan sensores que miden componentes sanguíneos y presión sanguínea mientras son atacadas por la serpiente. Mediante estos trabajos se ha observado que a los 6 segundos de iniciarse el mortal abrazo, la presión arterial disminuye hasta la mitad, el ritmo cardiaco se vuelve irregular, los niveles de potasio aumentan hasta niveles peligrosísimos y a la vez se comprueba que los niveles de oxígeno no disminuyen a los niveles esperados en caso de asfixia. En fin, la naturaleza siempre resulta sorprendente y muchas veces las cosas no parecen lo que son.



  Un saludo













Referencias:


- Hardy, David L. (1994). A re-evaluation of suffocation as the cause of death during constriction by snakes. Herpetological Review 229:45-47.


- The Truth Behind a Snake’s Deadly Embrace. James Gorman (2015).
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