viernes, 26 de abril de 2013

Narciso atípico

Narciso atípico
  Los narcisos, Narcissus sp. son plantas monocotiledóneas de la familia de las amarilidáceas que mayormente florecen en primavera, aunque hay excepciones. En su estado natural forman parte de la flora mediterránea principalmente, aunque son extensamente cultivadas como ornamentales, por sus preciosas flores, en todo el mundo. Este curioso narciso es un Narcissus rupicola, especie serrana que habitualmente presenta seis tépalos petaloides, sin embargo, si nos fijamos bien en este ejemplar que fotografié el pasado fin de semana durante una excursión por un pinar madrileño, en la sierra del Guadarrama (Sistema Central), presenta una flor atípica con ocho tépalos. La verdad que personalmente me parece más bonito que el normal, aunque biológicamente parece que les va mejor a los individuos de seis.

  Un saludo

jueves, 11 de abril de 2013

Camellos del Alto Ártico canadiense

Dromedario
  Una de las personas que mejor conoce la isla canadiense de Ellesmere (archipiélago de la Reina Isabel), con una superficie ligeramente inferior a la de Gran Bretaña y geográficamente situada muy cerca de Groenlandia, es Jerry Kobalenko; un aventurero, viajero y explorador de los de antes, pero adaptado a los tiempos modernos como puede verse en su sitio web. Recientemente Jerry ha propuesto emplear camellos para realizar las expediciones polares.

Bosques boreales en el Ártico

  Curiosamente, como tantas coincidencias que nos ocurren, un equipo de científicos canadienses y británicos ha comunicado a Nature un detallado estudio realizado en esta enorme isla del Alto Ártico canadiense. Han estudiado depósitos del periodo templado del Plioceno Medio y su trabajo ayuda a una mejor comprensión de la evolución de los camellos. Se considera que hace 3 millones de años, cuando tuvo lugar el periodo templado del Plioceno medio, el clima era similar al que podría tener el ártico en un futuro próximo. Ese periodo templado global del que disfrutó la Tierra tuvo lugar justo antes del inicio de las grandes glaciaciones del cuaternario. En esa época la isla estaba cubierta de bosque boreal, de hecho en la zona abundan los árboles subfósiles. Nada que ver con el blanco paisaje actual, aunque con el progresivo deshielo que se observa en el Ártico dentro de poco en la región podrían volver a crecer árboles. Entonces, durante los inviernos, las masas forestales recibían una alta insolación lo que permitía crecer los bosques hoy desaparecidos en Ellesmere.

 El origen de los camellos

  Sin embargo, lo más sorprendente ha sido el descubrimiento de la primera evidencia de camellos en el Alto Ártico. Se sabía que los camélidos se originaron en Norteamérica durante el Eoceno (hace unos 45 millones de años) desde donde millones de años después se dispersaron hacia Sudamérica, Eurasia y África, extinguiéndose en su región original. Taxonómicamente, dentro del orden de los artiodáctilos tenemos que la familia Camelidae se divide en dos tribus:


  1. Lamini, con dos géneros: Lama (llamas y guanacos) y Vicugna (alpacas y vicuñas). 
  2. Camelini, con un género: Camelus (dromedarios y camellos).
 Camellos gigantes

  Los fósiles encontrados cerca del fiordo de Strathcona (Ellesmere) indican que taxonómicamente eran de Camelini que habitaban en los hoy desaparecidos bosques boreales árticos. El ancestro más probable del género Camelus fue Paracamelus, compuesto por especies giantescas de camellos cuyos ejemplares podían superar los 4 m de alto. Los restos más antiguos tienen 7.5–6.5 millones de años y corresponden a Paracamelus aguirrei, fueron localizados en los yacimientos de Venta del Moro, Valencia (España) por el paleontólogo Jorge Morales.

  Natalia Rybczynski, la científica canadiense que ha descubierto estos restos considera que también se corresponden con Paracamelus, y que posiblemente la especie sea la misma encontrada con anterioridad en el occidente canadiense (Yukón), en el yacimiento de Old Crow.

  Los camellos en la actualidad

  Actualmente los camellos
viven en lugares áridos, desérticos y semidesérticos, el camello, Camelus ferus aunque mantiene poblaciones  salvajes al sur de Mongolia y norte de China es cada vez más escaso y se sitúa al borde de la extinción, problema que no afecta a los domésticos. Sin embargo, la otra especie del género, el dromedario, Camelus dromedarius mayormente se trata de un animal doméstico que puede verse en los lugares más inesperados, además se naturaliza con gran facilidad y de hecho desde su región original en la península arábiga se ha extendido de la mano del hombre por el norte de África y Australia, donde la población salvaje es ya de aproximadamente un millón de ejemplares, lo que causa problemas que las autoridades locales resuelven sacrificando miles de dromedarios periódicamente, supongo que al más puro estilo "Cocodrilo dundee". 
   
Un saludo

Referencias:

- Mid-Pliocene warm-period deposits in the High Arctic yield insight into camel evolution. Natalia Rybczynski, John C. Gosse, C. Richard Harington, Roy A. Wogelius, Alan J. Hidy, Mike Buckley. Nat. Commun. 4 : 1550 doi: 10.1038/ncomms2516 (05 March 2013)

viernes, 5 de abril de 2013

Cangrejos verdes vs. púrpuras, los invasores ganan por KO

Cámbaro  Hoy en día cualquier naturalista del mundo tiene la inevitable obligación de darle vueltas al tema de las conocidas como "especies invasoras", entrecomillo el término porque si todas estas especies están tan "movidas de sitio" es mérito humano. Hay un sector de la población en el que algunas de estas especies despiertan auténtico odio, siendo una de las que más atraen este sentimieno a lo largo y ancho de las costas de todo el mundo, el cangrejo común que recibe otros nombres comunes como cámbaro o cangrejo verde europeo, Carcinus maenas. Cuando estos cangrejos han llegado donde no debían han generado o agudizado enormes desequilibrios ecológicos, hasta que llegaron al cabo Cod en Massachusetts (Nueva Inglaterra, USA) porque en ese lugar, en contra de lo habitual, estos braquiuros están inviertiendo la lamentable tendencia que durante décadas ha castigado las marismas locales.

  La sobrepesca acaba disparando la erosión de las marismas

  A estos cangrejos hay que tratarlos con cierta precaución sino queremos saber lo que son capaces de apretar sus pinzas, por supuesto las especies animales y vegetales de menor tamaño lo tienen peor ya que no se pueden defender como nosotros, así que habitualmente son devorados por esta moderna plaga bíblica. Esto no quiere decir que no tengan depredadores porque muchas aves pescadoras como las garzas reales, las garcetas comunes y otras disfrutan comiéndolos si consiguen pescarlos, claro. Sin embargo, como bien sabemos por experiencia las que liamos los humanos son más desastrosas.
  En este famoso cabo norteamericano los aficionados a la pesca deportiva no han sabido regular sus capturas y han pescado excesivamente los depredadores naturales del cangrejo púrpura de marisma, Sesarma reticulatum como el cangrejo azul, la lubina rayada, la musola pintada, el bacalao, etc. Debido a la sobrepesca comentada su población se ha cuadruplicado y resulta que practican el curioso comportamiento de perforar el blando suelo de la marisma haciéndolo más erosionable de lo que ya es. Además, uno de sus alimentos favoritos son los brotes de espartina, Spartina alterniflora, planta que cuando la dejan crecer retiene gran cantidad de sedimentos frenando la erosión, por tanto el cangrejo púrpura al comer un excesiva cantidad de espartina que comen incluso desde el interior de sus galerías, fomenta que la erosión sea aún mayor dejando al descubierto cada vez más superficie de marisma, lo que se traduce en una disminución del tamaño de la marisma y por tanto de la biodiversidad. La única especie que se ha benficiado de esta situación es una especie bien conocida por estos lares, el martinete común que encuentra muy apetitosos estos cangrejos.

  Brutal competencia interespecífica

  Sin embargo, desde hace tres años esta lamentable tendencia empezó a revertir. Primero se observó que la espartina volvía a crecer y en paralelo se observó que donde volvía a crecer la espartina había más cangrejos verdes. Otro dato curioso de todo esto es que los cangrejos verdes llegaron a Nueva Inglaterra hace ya un siglo, por algún motivo ahora era el momento adecuado
para asaltar estas marismas. Los investigadores que han estudiado el fenómeno han comprobado que en cautividad los cangrejos verdes atacan y expulsan de sus madrigueras a los púrpuras que mueren en el 85% de los enfrentamientos, además los púrpuras les tienen auténtico pánico a los verdes, y la presencia de uno sólo de ellos en una jaula aislada, pero dentro del recinto es suficiente para que ninguno de los colorados salga de su guarida.

  En este caso no hay que eliminar la especie invasora

  En este atípico ejemplo resulta que lo correcto no es eliminar la especie invasora porque si se hace la marisma se degrada más, lo ideal sería que los depredadores naturales del cangrejo púrpura no fuesen capturados por los pescadores ya que de ese modo la marisma no se vería tan erosionada, pero mientras tanto la solución intermedia que aporta la voracidad de los cangrejos verdes es mejor que dejar langidecer la marisma. Seguro que los martinetes no están de acuerdo, pero bueno estas estoicas aves se adaptan muy bien a los cambios y seguro que superan esta repentina escasez de cangrejos púrpuras.

  Un saludo
 
  Nota:

  Este post participa en el Carnaval de Biología edición especial micro-BioCarnaval, que hospeda @Raven_neo en su blog Micro Gaia
 
  Referencias:

  - Hated Invasive Species Helps Restore an Ecosystem
   -
Sesarma reticulatum

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