Por fin, el premio Nobel en Fisiología o Medicina 2013 ha recaído en los norteamericanos Randy Sheckman y James Rothman, y en el alemán Thomas Südhof, este trío llevaba tiempo esperando el premio por sus descubrimientos sobre la maquinaria que regula el tráfico de vesículas, uno de los principales sistemas de transporte celular. Su labor investigadora, por algún motivo que desconocemos debería haber sido galardonada con el Nobel hace bastante tiempo, pero como dice el refrán "más vale tarde que nunca".
Resumidamente, Schekman encontró los genes responsables de la formación de vesículas y su despliegue; estudió copias defectuosas de estos genes que dirigen erróneamente las vesículas a lugares inadecuados en donde se acumulan, así como las proteínas correspondientes.
Rothman se centró en las proteínas responsables de la fusión de vesículas, usando un modelo adecuado, en este caso un virus, también descubrió el papel de una serie de interesantes proteínas como SNAP y los complejos SNARE, ahora bien conocidos.
El trabajo de Südhof fue especialmente importante para la comprensión de la sinapsis donde la fusión de vesículas y su liberación durante la neurotransmisión es un proceso biológico clave, descubriendo proteínas fundamentales de este proceso tan regulado, que es la fusión de membranas, como la complexina y la sinaptotagmina.
Un saludo.
Referencia:
Nobel prize for membrane vesicle trafficking
Nota:
Esta entrada participa en el XXVI Carnaval de biología (junior) que se aloja en el blog La rueda de los inventos



Pues nada, enhorabuena a todos ellos por este importantísimo y destacado galardón.
ResponderEliminarSaludos
Hola Javier
ResponderEliminarSe ha hecho esperar, pero se lo han concedido. Menos mal.
Un saludo
No entiendo de estos asuntos, pero seguro que se lo han merecido.
ResponderEliminarSaludos, Pedro.
Hola Fco Javier
EliminarSi, la verdad que se lo merecían desde hace tiempo.
Un saludo