miércoles, 26 de octubre de 2011

Demostración de que el WNS está causado por Geomyces destructans

  El síndrome de la nariz blanca (WNS) ha provocado una drástica reducción en las poblaciones de varias especies de murciélagos en la costa este de Norteamérica. El nombre de esta enfermedad se debe al crecimiento del hongo Geomyces destructans sobre varias zonas del cuerpo del animal hasta el extremo de hacerse muy aparente en la zona de la nariz. La colonización de la piel por este hongo se asocia a lesiones cutáneas características que se corresponden con el hallazgo patológico del WNS. Sin embargo, el papel de G. destructans en el WNS hasta ahora resultaba cuando menos confuso porque faltaban pruebas para estar seguros de atribuir al hongo la causa principal de la enfermedad. La controversia se debe principalmente a dos razonamientos:
  1. que las infecciones causadas por hongos en mamíferos se suelen asociar a fallos del sistema inmune.
  2. que el descubrimiento de que G. destructans coloniza frecuentemente la piel de los murciélagos de Europa, donde los animales afectados raramente fallecen, da la impresión de estamos ante un patógeno oportunista y que la causa principal del WNS serían factores no identificados aún. 
  En un artículo publicado hoy en Nature un equipo de científicos norteamericanos  demuestra que la exposición de murciélagos marrones, Myotis lucifugus a cultivos puros de G. destructans causa el síndrome de la nariz blanca. Posteriormente se pudo cultivar el hongo a partir de murciélagos enfermos, lo que demuestra que Geomyces destructans es el agente patógeno. También se confirmó que la WNS se puede transmitir desde murciélagos infectados a ejemplares sanos por contacto directo. Estos resultados proporcionan la primera evidencia de que G. destructans es el agente causal de la WNS en América del Norte. Así que todo apunta a que se trata de la expansión del hongo sobre una región con poblaciones no inmunizadas. Una vez lograda esta demostración las acciones orientadas a preservar las poblaciones de murciélagos frente a esta enfermedad devastadora pasan por aplicar antifúngicos eficaces habida cuenta que la enfermedad tarda unos 3 meses en desarrollarse.


  Un saludo

Nota:

Esta entrada participa en el VI Carnaval de biología albergado en el Diario de un copépodo.

martes, 25 de octubre de 2011

Destacada entrevista a Francisco J. Ayala. Universidad pública española vs. norteamericana.

  El domingo por la mañana estuve escuchando el programa de radio “A hombros de gigantes” de Radio Nacional de España, Radio 5 – todo noticias, el calificativo más adecuado es sobresaliente. Desde aquí mi más sincera enhorabuena a todos los integrantes del equipo dirigido por Manuel
Seara Valero, donde destaca la colaboración del profesor José Antonio López (JAL), conocido divulgador e investigador especializado en microbiología. Este programa, actualmente es uno de los mejores programas radiofónicos de divulgación que hay en nuestro país, pero el del domingo merece ser destacado. El podcast puede ser escuchado atentamente siguiendo este link.


Entrevista a Francisco J. Ayala

  Para los que no puedan escuchar el podcast comento, de modo somero, el contenido estrella de tan destacado programa. Entrevistaron a un auténtico “gigante” de la Ciencia: Francisco J. Ayala Pereda (Madrid, 1934), el mejor biólogo evolutivo español de todos los tiempos y uno de los más destacados del mundo, sin duda una de las voces más autorizadas para hablar de Evolución. Este destacadísimo profesor nacionalizado norteamericano que trabaja en Irvine, estado de California (Estados Unidos) visita frecuentemente España. En la entrevista comenta que iba a dar una conferencia en una institución religiosa, como es sabido Francisco antes de ser científico fue fraile, de la orden de los dominicos. Ha dedicado buena parte de su labor divulgadora a explicar la compatibilidad entre religión y ciencia porque es un tema que da lugar a muchos desafortunados malentendidos. Finalmente, en la entrevista se comentan los grandes males de la universidad española que hacen que aunque haya departamentos destacados como de primer nivel, el conjunto sea, sin embargo, de una mediocridad extraordinaria, nada que ver con las grandes universidades norteamericanas como la de California en Irvine en la que trabaja Ayala que aun siendo pública, en contra de lo que pudiera pensarse, está en primera línea.






Un saludo

martes, 18 de octubre de 2011

La glotonería del oso panda y otras adaptaciones evolutivas permiten su dieta a base de bambú


Los osos panda, Ailuropoda melanoleuca (David, 1896) sobreviven en las regiones montañosas del centro de China alimentandose de bambú, pero no lo digieren por sí mismos. Necesitan para ello la ayuda de algunos microbios de su flora intestinal y apenas comen otra cosa que esta planta, aunque ocasionalmente ingieren pequeños animales o algún fruto silvestre.

  Ayer un equipo de científicos chinos liderados por Fuwen Wei, publicó en los PNAS un interesante artículo.

Estos osos tan escogedores a la hora de comer, cuando viven en estado silvestre meten en su estómago cada jornada la nada despreciable cantidad de 12 kg de bambú.

  Las diferentes especies de bambú contienen gran cantidad de nutrientes, pero la mayoría de sus calorías están contenidas en las fibras de celulosa y hemicelulosa que son muy difíciles de digerir. De hecho, la mayor parte de esta fibra acaba expulsada en las heces. 

  Estos bonitos animales al ser úrsidos pertenecen al orden de los carnívoros y su organismo no elabora las enzimas necesarias para digerir la celulosa, tampoco poseen una flora intestinal como la que tienen los grandes hervíboros. En el 2008 un estudio de los microbiota de diferentes úrsidos determinó que la de los panda se parecía a la de los osos negros, los osos polares y otros osos carnívoros.

Flora que favorece la digestión

El grupo de biólogos de Fuwen Wei, del Instituto de Zoología de la Academia China de Ciencias en Pekín, tomó muestras de las heces fecales para obtener los microbios intestinales de los pandas y proceder así a su estudio. Determinaron los diferentes tipos de bacterias presentes y secuenciaron el ADN para conocer sus genes.

 Equipo de Wei descubrió que las muestras contenían genes previamente desconocidos pertenecientes a bacterias del género Clostridium, y parecidos a genes conocidos de enzimas descomponedoras de celulosa.

Estas enzimas bacterianas ayudan a los osos panda a obtener energía adicional de la pequeña cantidad de bambú que son capaces de procesar. Esta simbiosis forma parte de varias adaptaciones evolutivas como las poderosas mandíbulas, los fuertes dientes y los pseudopulgares con los que agarran y manipulan los tallos del bambú para comérselos. Por tanto, a pesar de todas estas adaptaciones evolutivas parece que la clave de su éxito está en su glotonería, porque gracias al gran número de kilos de bambú que ingiere este oso consigue hacer energéticamente rentable su poco variada dieta.

Un saludo



Referencias :
















  • Fuwen Wei




  • Evidence of cellulose metabolism by the giant panda gut microbiome


    Microbes help giant pandas overcome meat-eating heritage

    Nota: 

    Esta entrada participa en el VI Carnaval de la Biología organizado por Diario de un copépodo 



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