viernes, 13 de octubre de 2023

Gases peligrosos en bodegas: SO2 y CO2

 


  El dióxido de azufre (SO2), es un gas incoloro, irritante y tóxico que se utiliza comúnmente en la industria vinícola y en la alimentaria donde se clasifica como aditivo E220. Aunque es útil para prevenir la oxidación y el crecimiento de microorganismos no deseados, su manejo incorrecto puede representar peligros significativos en las bodegas. Este gas puede ser tóxico si se inhala en grandes cantidades. Los trabajadores de estas industrias corren el riesgo de sufrir irritación respiratoria, asma o reacciones alérgicas si están expuestos de manera constante o en altas concentraciones. Puede reaccionar con otras sustancias químicas en el entorno de la bodega o la planta de alimentos, lo que podría dar lugar a la formación de compuestos peligrosos. Es especialmente dañino para el sistema respiratorio y las mucosas.

Cómo evitar accidentes en bodegas y plantas de procesamiento:

1.     Ventilación adecuada: La ventilación es crucial para reducir la concentración de SO2 en el aire. Las bodegas deben estar equipadas con sistemas de ventilación adecuados que renueven el aire de manera efectiva y eviten acumulaciones peligrosas.

2.     Equipo de protección personal (EPP): Los trabajadores que manejan dióxido de azufre deben usar EPP, que incluye máscaras respiratorias, guantes y gafas de protección para minimizar la exposición al SO2.

3.     Formación y concienciación: Los trabajadores deben recibir formación sobre los riesgos asociados con el dióxido de azufre y las prácticas de trabajo seguras. Además, es esencial que estén informados sobre los procedimientos de respuesta en caso de emergencia ya que a partir de 100 ppm es letal.

4.     Monitoreo y mantenimiento: Realizar un seguimiento constante de los niveles de SO2 en el aire y realizar un mantenimiento regular de los equipos para prevenir problemas de seguridad. La máxima concentración permitida es 2 ppm, pero los humanos podemos detectar su olor a partir de 0,5 ppm

5.     Gestión de residuos: La eliminación adecuada de los envases y residuos que contienen azufre es crucial. Estos materiales deben ser manipulados y desechados siguiendo las regulaciones locales y nacionales.

Los sulfitos

  El anhídrido sulfuroso se disuelve en agua, que es la forma habitual de utilización y forma sales o ésteres de ácido sulfuroso. Otra forma de aplicación habitual es aplicar las diferentes sales, esto es los sulfitos, por ejemplo, sulfito de sodio, disulfito de potasio, etc. La normativa europea exige que los vinos que contienen más de 10 mg/l deben indicar que contienen sulfitos, siendo el máximo legal 150 mg/l. De hecho, todos los vinos contienen sulfitos porque aunque no se apliquen a modo de antioxidantes se forman de modo natural durante la fermentación. Las levaduras oxidan el azufre que hay de modo natural en el mosto y generan sulfitos, aunque en bajas concentraciones. Hay unos pocos vinos que no indican que tienen sulfitos porque su concentración es inferior a 10 mg/l.   

  En conclusión, el dióxido de azufre es una sustancia química útil en la industria alimentaria y vinícola, pero su manejo seguro es fundamental para evitar accidentes y riesgos para la salud. Mediante una adecuada ventilación, formación de los trabajadores y la implementación de medidas de seguridad, se pueden minimizar los peligros asociados con su uso en las bodegas y plantas de procesamiento de alimentos.

  El tufo o CO2

  Otro peligro habitual en las bodegas es el tufo, especialmente en las pequeñas bodegas familiares en las que desgraciadamente se producen accidentes como el sucedido a principios de mes que causó la muerte de dos señores. ¿Qué es el tufo?. Pues bien es otro gas, esta vez el dióxido de carbono que es un gas incoloro presente en el aire que respiramos en concentración de 400 ppm. El problema es que en altas concentraciones a partir de 5000 ppm empiezan los dolores de cabeza, el aumento de las pulsaciones, etc. Durante la fermentación se liberan grandes cantidades de CO2, este anhídrido carbónico también es soluble en agua, pero una vez pasado el umbral se va liberando al aire de la bodega desde los depósitos de mosto en fermentación pudiendo llegar a superar concentraciones peligrosas. A esto hay que añadir que este gas es más pesado que el oxígeno y su concentración más alta en la parte baja de la bodega con lo cual si alguien baja a la bodega a echar un vistazo para ver cómo va la fermentación, se marea y se cae, ya no se levanta y acaba falleciendo. El caso es que durante la fermentación es deseable que escasee el oxígeno para prevenir la oxidación y el deterioro del vino con lo cual hay que tener controlados los niveles de CO2 para mantener el equilibrio entre beneficio y riesgo. En los países vitivinícolas como España, el tufo mata a varias personas todos los años. Las soluciones son similares a las comentadas para el anhídrido sulfuroso: ventilación, equipo de protección personal, monitoreo con medidores de gases, etc. En el trabajo se tiene que aplicar la prevención de riesgos laborales, PRL adecuada en cada caso. De ese modo se evitan muchos accidentes laborales que todos los años se llevan la vida de muchas personas.

  Un saludo

jueves, 21 de septiembre de 2023

Nuevas vecinas, las avispas asiáticas


 

  Me he dicho, tengo que escribir esta entrada antes de que termine el verano, y ya sólo quedan un par de días porque se acaba elpróximo sábado 23 a las 8:50 hora peninsular. Digo esto porque con tanta lluvia y con temperaturas de 10 – 11 ºC de madrugada cualquiera diría que el otoño empezó a primeros de septiembre. En todo caso el meollo de la entrada son unos nuevos vecinos que tenemos en España y con  los que me he encontrado varias veces este verano: las avispas asiáticas, Vespa velutina. Originarias de Asia, específicamente del sureste de China, estos himenópteros han encontrado rápidamente su nicho ecológico en Europa desde comienzos de este siglo y se han propagado rápidamente en varias regiones del continente.

  La avispa asiática llegó gracias al comercio de bienes de todo tipo procedentes de China en la década de 2000. Se cree que las primeras avispas asiáticas ingresaron al continente junto a mercancías importadas desde el sudeste asiático, donde la especie es nativa. El transporte marítimo y terrestre de mercancías facilitó la introducción de estas avispas a puertos europeos, desde donde se extendieron a lo largo de Francia, España y otros países. Sabemos desde hace siglos que el transporte de mercancías conlleva la llegada de otras especies, hay numerosos casos bien conocidos de islas deshabitadas a las que una vez llegamos los humanos transformamos rápidamente sus ecosistemas. Claro, pretender luego decidir qué especies pueden vivir ahí y cuáles no, es absurdo, por eso desde el punto de vista biológico los debates sobre especies invasoras carecen de sentido, aunque siempre hay quien se arma de razones para ello.

  Características de la avispa asiática: es un avispón de gran tamaño, casi tanto como el europeo, Vespa crabro, con una longitud que puede superar los 3 centímetros. Su apariencia es fácilmente distinguible, con un cuerpo predominantemente negro y patas amarillas. Su cabeza presenta una cara amarilla con grandes ojos compuestos y una mandíbula fuerte que utiliza para capturar insectos, especialmente abejas y otros himenópteros. Estas avispas se alimentan principalmente de néctar y jugo de frutas maduras, por eso uno de los lugares donde las encontramos con más facilidad es en las fruterías, pero el problema principal con esta especie es su hábito depredador sobre las abejas ya que debido a eso ha causado notables daños económicos en la apicultura. ¿Y si son vegetarianas por qué cazan abejas? La respuesta es sencilla, para alimentar a sus larvas, es decir, en esa fase del desarrollo si son carnívoras, luego, al hacerse mayores tras la metamorfosis se vuelven vegetarianas lo cual resulta curioso ya que estamos ante un depredador vegetariano.

Impacto económico: La propagación de la avispa asiática en Europa ha tenido efectos negativos en la apicultura local. Entre los principales efectos se incluye la depredación muy eficiente de abejas, lo que representa una amenaza significativa para las poblaciones de abejas melíferas en Europa. Esto afecta negativamente tanto a la polinización de cultivos como a la producción de miel, cera, etc. No obstante, tampoco hay que pensar que las abejas no saben defenderse, cuando entra un avispón en su colmena lo rodean entre muchas y hacen subir la temperatura hasta 45 ºC, ese calor sólo lo soportan las abejas y el avispón asiático muere, aunque es cierto que antes se lleva por delante a muchas sacrificadas abejas.

  Beneficios: las aves que tradicionalmente se alimentan de himenópteros también se alimentan de estas avispas, por lo que a ellas les resultan muy nutritivas, por ejemplo, halcón abejero, Pernis apivorus, abejaruco, Merops apiaster, alcaudón dorsirrojo, Lanius collurio, etc.

  Por último, hay que aclarar que hay que tener cuidado con esta especie igual que con otras especies de avispa porque en caso de ataque organizado pueden matar fácilmente a una persona, eso sin contar con que hay personas alérgicas a sus picaduras que pueden morir con muy poco veneno. Por eso es importante evitar situaciones peligrosas con algo de sentido común y prudencia.

Un saludo

miércoles, 30 de agosto de 2023

La cetoacidosis alcohólica, un riesgo a evitar


 Como no se me ocurría nada sobre lo que escribir, al recordar las fiestas veraniegas me ha venido a la cabeza el problema de la cetoacidosis alcohólica, una complicación médica grave que puede afectar a personas que consumen alcohol en exceso. Esta condición se caracteriza por la acumulación de cuerpos cetónicos en la sangre, lo que provoca un desequilibrio en el pH y puede tener consecuencias potencialmente mortales si no se trata adecuadamente.

Causas: La cetoacidosis alcohólica generalmente ocurre en personas que han estado bebiendo alcohol de manera excesiva. La falta de nutrientes y la deshidratación pueden afectar el metabolismo normal y llevar a la producción excesiva de cuerpos cetónicos.

Proceso Fisiológico: Cuando el cuerpo carece de suficiente glucosa como fuente de energía, comienza a descomponer las grasas almacenadas para obtener energía. Este proceso produce cuerpos cetónicos como subproducto. En condiciones normales, el cuerpo es capaz de eliminar y utilizar estos cuerpos cetónicos de manera efectiva. Sin embargo, en la cetoacidosis alcohólica, la acumulación excesiva de cuerpos cetónicos puede abrumar al cuerpo.

Síntomas: Los síntomas de la cetoacidosis alcohólica pueden ser similares a los de la cetoacidosis diabética que aparece con la diabetes de tipo 1. Pueden incluir:

  • Náuseas y vómitos
  • Dolor abdominal
  • Confusión o dificultad para concentrarse
  • Respiración rápida y profunda (hiperventilación)
  • Deshidratación
  • Olor a acetona en el aliento
  • Dificultad para respirar
  • Pérdida de conciencia (en casos graves)

Tratamiento: El tratamiento de la cetoacidosis alcohólica generalmente implica la hospitalización, ya que puede ser una emergencia médica. Los objetivos del tratamiento incluyen rehidratar al paciente, corregir el desequilibrio electrolítico y normalizar los niveles de glucosa en sangre. En algunos casos, puede ser necesario administrar insulina para ayudar a reducir los niveles de glucosa y cuerpos cetónicos.

Prevención: La mejor manera de prevenir la cetoacidosis alcohólica es consumir alcohol de manera responsable y moderada. Esto incluye beber suficiente agua para mantenerse hidratado y asegurarse de comer adecuadamente mientras se bebe alcohol, en fiestas lo más recurrido suele ser un bocadillo de tortilla o uno de panceta, pero vamos que puede ser cualquier otra comida. Esto es muy importante ya que el alimento ralentiza la absorción del etanol en el intestino logrando que su concentración en sangre no sea tan alta como si no comes nada y además mejora su metabolización. Si alguien tiene antecedentes de abuso repetitivo de alcohol o ha experimentado episodios anteriores de cetoacidosis alcohólica, es importante buscar ayuda médica y asesoramiento para abordar el problema subyacente. De hecho, el alcoholismo es una adicción muy peligrosa.

  En resumen, la cetoacidosis alcohólica es una complicación grave que puede surgir si se consume alcohol en exceso y no se come o hidrata adecuadamente. La atención médica urgente es esencial si se sospecha que alguien está experimentando cetoacidosis alcohólica.

  Un saludo

 

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