sábado, 5 de junio de 2010

Un año del blog ser vivo.


Hoy se cumple un año desde que se publicó la primera entrada del blog que trató sobre la mata atlántica. Entonces hacía unos meses que había vuelto de Brasil y tenía interés en comentar algo sobre esta formación vegetal tan importante. El aspecto inicial del blog era otro, más sencillo, basado en el empuje original que me dió mi esposa aunque con el tiempo y dedicando bastantes horas fui adaptándolo y personalizándolo. Inicialmente abarqué algunos temas que a fecha de hoy estoy considerando seriamente aparcarlos para que el blog no sea tan generalista como la historia natural y para centrarme más en asuntos de interés exclusivamente biológico, aunque todavía tengo que darle alguna vuelta a estos pensamientos ya que algunas de estas entradas han tenido muy buena acogida. Además de la página de inicio que recibe gran número de visitas hay otras realmente interesantes como las relacionadas con el bosque mediterráneo, las esponjas, alguna biografía, la cetosis, etc. sin embargo, hay otras que no reciben ninguna visita de lo que deduzco que carecen de interés. Veré como enfoco esto.

Agradecimientos

En este apartado agradezco su ayuda a mi esposa, sin cuyo empuje inicial no se hubiese comenzado esta pequeña aventura. También quiero agradecer a otros bloggers su apoyo y su colaboración, merecen una mención especial :

Tampoco puedo olvidarme de mencionar a paperblog que me invitaron a apuntarme a su servicio de difusión y con el que estoy muy contento.
Y por supuesto muchísimas gracias a todos los lectores de tantísimos países sin cuyo interés no merecería la pena escribir en el blog y muy especialmente a todos los que han escrito sus comentarios en el blog. Gracias a todos por este año tan interesante.

Un saludo

Pedro L. Méndez

viernes, 4 de junio de 2010

Comentario sobre los avances recientes en biología


  Introducción




  En la introducción se comentan dos de los aforismos más importantes en biología porque luego al comentar los dos grandes trabajos que se han publicado el mes pasado entenderemos que la vida sigue igual (a nivel teórico, claro). Estos dos aforismos representan dos pilares teóricos en biología y siguen como tales a día de hoy. Que nadie se confunda, el equipo de Venter no ha creado vida artificial y, a nivel teórico, el trabajo no representa ningún salto conceptual. En realidad su trabajo representa un gran avance a nivel biotecnológico con grandes posibilidades económicas, posiblemente nos encontremos en la antesala de una revolución tecnológica por lo que su importancia, junto a los trabajos de George Church, también en biología sintética, es grandísima.




  El aforismo “Omne vivum ex ovo” o de otro modo “Ex ovo omnia” se debe al médico y fisiólogo inglés William Harvey (1578-1657) quien en 1651 publicó “Exercitationes de Generatione Animalium” donde plasmó su teoría contraria a la teoría aristotélica dominante hasta entonces para explicar la embriología animal. Su trabajo hay que encuadrarlo históricamente en los orígenes de la controversia entre epigenetistas y preformacionistas que terminó en el s.XIX con el establecimiento de la teoría celular.




 
Pues bien, de este aforismo surgió otro bien conocido “Omne vivum ex vivo”. Este se planteó en la controversia paralela: biogénesis vs. abiogénesis, esta última postura defendía la teoría aristotélica de la generación espontánea, teoría de corte mecanicista que defendía que la vida surge a partir de la materia inanimada. La controversia se inició durante el s.XVII por el médico y naturalista italiano Francesco Redi (1626-1697) quien realizó una serie de experimentos hacia 1668 con frascos que contenían carne evitando las puestas de insectos y que publicó en su obra “Osservazioni intorno agli animali viventi” (1684), la controversia se agudizó posteriormente por los trabajos opuestos de dos naturalistas, el italiano Lazzaro Spallanzani (1729-1799) y el inglés John Needham (1713-1781). El aforismo quedó definitivamente establecido tras los trabajos del químico y microbiólogo francés Louis Pasteur (1822-1895). Tras los trabajos de este genio nadie se atrevió a hablar de abiogénesis durante décadas, tal fue la impronta que dejó su trabajo, hasta que el bioquímico ruso Alexander Oparin (1894-1980) volvió a abrir el debate, pero esta vez restringido al marco de la teorías que pretenden explicar el origen de la vida, teorías que por otra parte frecuentemente no son más que  cosmogonías cientifistas. 
Bien, tras este breve resumen histórico llega el momento de comentar dos importantes trabajos publicados el mes pasado relacionados con la ley de la biogénesis plasmada en el aforismo “Omne vivum ex vivo”.

   Trabajos del mes pasado


   El primero es el trabajo de Douglas L. Theobald del departmento de bioquímica, de la Universidad de Brandeis, en Waltham ( Massachusetts, USA). Comenta el autor que uno de los pilares de la biología evolutiva moderna es el UCA (Universal common ancestry), esta teoría fue planteada por primera vez por Charles Darwin (1809-1882) y se resume en que todos los organismos terrestres tienen un ancestro común. Se ha conjeturado mucho sobre si la vida hubiese surgido en diferentes ocasiones y lugares, o si la transferencia horizontal de genes hubiese sido una característica dominante en los primeros seres vivos, etc. Por lo que Theobald ha desarrollado la primera prueba formal para contrastar la hipótesis UCA. Ha aplicado la teoría de selección de modelos a las filogenias moleculares fijándose en una serie de proteínas conservativas y ubicuas (en 12 especies, cuatro por cada dominio: arqueas, eucariotas y bacterias). Los  resultados proporcionan la poderosa evidencia estadística que corrobora que toda la vida conocida es monofilética.

 Theobald aclara que este trabajo no descarta que la vida surgiera independientemente más de una vez, aunque de ser así, los distintos linajes o se extinguieron o aun no se han descubierto.

  En todo caso este trabajo al apuntalar la teoría UCA se convierte en fundamental a la hora de entender mejor la historia natural de la vida.



 
El otro trabajo importante que se ha publicado el mes pasado es más importante en el orden práctico especialmente para considerar a la biología sintética como una disciplina biológica plenamente asentada. Se trata de la obtención de la primera célula bacteriana sintética controlada por un genoma sintetizado químicamente por el equipo de Craig Venter. Este equipo de científicos ha diseñado, sintetizado y ensamblado el genoma de  1.08-Mbp de Mycoplasma mycoides JCVI-syn1.0 partiendo de la información de la secuencia digitalizada del genoma y su trasplante en una célula receptora de Mycoplasma capricolum para crear una nueva célula de Mycoplasma mycoides controlada únicamente por el genoma sitético.


  

lunes, 24 de mayo de 2010

Esponjas carnívoras


  A finales del siglo pasado, concretamente en 1995, científicos franceses descubrieron la existencia de esponjas carnívoras en la costa mediterránea del país galo. La primera especie de la que se tuvo esta constancia es Asbestopluma hypogea (Vacelet y Boury-Esnault, 1996) que habita cuevas que conservan algunas peculiaridades más propias de las aguas abisales como tratarse de ecosistemas oligotróficos. Posteriormente, la misma especie se ha identificado en otros lugares del mar mediterráneo como Croacia o España. Sin embargo, estas esponjas no eran desconocidas sino que lo que se desconocía era su forma de alimentación. Hoy en día tenemos constancia de decenas de especies carnívoras clasificadas en varios géneros, todos dentro de la clase demospongia. La familia Cladorhizidae (orden Poecilosclerida) incluye tres géneros :

  • Asbestopluma, en vez de filtrar como el resto de esponjas, estas depredadoras capturan pequeños crustáceos y carecen de coanocitos, ósculos y canales. En la fotografía del  parque natural Telašcica, en Croacia, se ven dos pequeñas Asbestopluma mostrando el tallo con el que se unen al sustrato.
  • Chondrocladia, al contrario que la mayor parte de esponjas carnívoras, estas utilizan un sistema de flujo acuático altamente modificado para inflar estructuras esféricas que se emplean para capturar a sus presas.
  • Cladorhiza, suelen presentar rizoides y la esponja se une al substrato mediante una placa basal.

  Dentro del mismo orden hay otras familias con algunas especies carnívoras como Guitarridae y Esperiopsidae.

  Se trata de especies que han sido tradicionalmente observadas en aguas oceánicas frías y profundas, como en el archipiélago de las aleutianas entre Estados unidos y Rusia, en las profundidades del mar de Weddell (Antártida), etc. pero que se pueden encontrar en aguas profundas (150- 7000) en todos los océanos del planeta. Mostrando una amplia diversidad en las profundidades oceánicas.

  Poseen filamentos asociados a espículas ganchudas con los que capturan pequeños crustáceos (copépodos, etc.) a los que envuelven antes de digerirlos.  Cuando comen a su presa pierden su forma habitual que recuperan cuando finalmente terminan la digestión al cabo de varios días. Crece nuevo tejido alrededor de la presa que es paulatinamente descompuesta por bacterias y enzimas, a la vez que los nutrientes son absorbidos por las células individuales. Todas las especies son bastante pequeñas, de unos pocos centímetros de longitud. Mientras que sus presas frecuentemente las superan en tamaño por lo que una digestión les puede llevar más de una semana.

 
 

  

 

 

 

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